El proceso creativo de nuestros interiores surge de la observación y comprensión de quienes habitan el espacio. Descubrir e interpretar sus intereses me permite crear ambientes que no solo sean funcionales, sino que reflejen su esencia de manera auténtica.
Tengo una profunda sensibilidad por la conexión entre las personas y su entorno. La armonía entre arquitectura y naturaleza es clave para el bienestar y transformar cada espacio en una extensión genuina de quienes lo habitan. La incidencia de la luz natural y la presencia de vegetación son aspectos fundamentales porque facilitan una conexión fluida con el exterior.